Eduardo Méndez: 'Mercado ilegal de alcohol del país, de los más fuertes de la región'


November 29, 2017 Noticias

an>El Embajador para América Latina del Programa de Consumo Responsable de Diageo, una de las mayores empresas de bebidas alcohólicas prémium del mundo, realiza una breve evaluación del mercado ilegal de bebidas alcohólicas en Bolivia y América Latina.

El representante de Diageo, productora de las marcas Johnnie Walker, Buchanan’s, Baileys, J&B, Smirnoff y Captain Morgan, entre otras, llegó esta semana al país con el auspicio de la Cámara Nacional de Bebidas (Canabe) para impartir charlas sobre la importancia del consumo responsable a representantes de instituciones públicas y privadas de Bolivia, donde cinco de cada 10 personas ingieren alcohol, principalmente cerveza, destilados y vinos, según información a 2014 del Gobierno. En el país, de acuerdo con un reporte de la Organización Mundial de la Salud, el consumo per cápita de alcohol puro es de 5,9 litros por año, menor al promedio de América Latina y el Caribe (8,4 litros) y al del planeta (6,2 litros).

— ¿Cómo ve el consumo de alcohol en el mundo?

— Básicamente, cada vez hay mayor rudeza en el uso del alcohol. Las bebidas forman parte de nuestra cotidianidad, pero se hace un uso nocivo de ellas, lo que genera mucho ruido (atención negativa). Por lo tanto, necesitamos de acciones que eviten que esa población (que consume en exceso) afecte al entorno social.

— ¿Cómo está el consumo legal e ilegal en la región?

— En Latinoamérica, en general, la presencia del alcohol ilegal representa una porción bastante considerable, del 20 al 60% (dependiendo del mercado). Lo peligroso de esto es la adulteración, el contrabando y lo artesanal que no tiene control sanitario, los tres aspectos son altamente peligrosos y atentan contra la salud del consumidor. Hace poco en Ecuador, 17 personas murieron por consumir bebidas ilícitas.

— ¿Qué pasa en Bolivia?

— Un 60% del mercado es ilícito, lo que es una situación muy compleja. Vimos con autoridades de El Alto imágenes de operativos de decomiso de bebidas adulteradas y sorprende el ingenio que tienen las personas para fabricar este tipo de productos en espacios reducidos. En uno de los casos, había juguetes de niños alrededor de tanques y máquinas para hacer bebidas. Pero lo que nos gusta mucho es que en medio de todo lo malo hay una buena disposición de la autoridad a trabajar en erradicar esto. Los datos indican una mejora, pero no es suficiente. El jueves llegó un equipo de nuestros especialistas para entrenar a los agentes aduaneros y de salubridad que se encargan de todos estos procesos de control.

— ¿Cuánto mueve el negocio ilegal de alcohol en la región?

— Millones, es muy lucrativo. (En Bolivia) hemos encontrado botellas de litro a Bs 5 que dejan una ganancia del 75% y hemos identificado que la violencia se muda de las drogas ilegales al mercado del alcohol ilícito. Esto basado en que hay sistemas legislativos que tienden a ser flexibles en el tema. El problema requiere atención de la sociedad. El Gobierno, por ejemplo, no controla el mercado artesanal y no exige permiso sanitario a (los fabricantes de) estos productos. Sin embargo, la parte más peligrosa es la adulteración. Para romper el ciclo de este problema, el consumidor debe destruir la botella, el empaque y la tapa, que son las principales materias primas de los falsificadores, a quienes no les interesa la calidad de lo que ofrecen, solo vender.

— ¿Cuáles son las bebidas más vulnerables a ser contrabandeadas, adulteradas y elaboradas de forma artesanal?

— Todas las destiladas. Las cervezas también, sobre todo al contrabando. Debemos entender que la región es altamente consumidora de cerveza, por ende la bebida es la más codiciada para contrabandear de un mercado a otro.

— ¿Cuál de los tres tipos de actividad ilegal tiene más incidencia en Latinoamérica?

—  Depende del enfoque. El contrabando se queda con el mayor volumen, pero la adulteración es la que representa más riesgo para la salud de los latinoamericanos. En México se pasó el límite de coherencia, hemos llegado a recoger botellas con orín de ganado y con alcohol de farmacia teñido con colorante vegetal, que puede causar ceguera. En cuanto a lo artesanal, apoyamos la producción local, pero queremos que haya control y que el consumidor no esté expuesto a este tipo de cosas.

— ¿Cuánto invierte Diageo en proyectos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE)?

— Entre el 10 y el 25% de lo que percibimos por año se destina a acciones de RSE, en especial a programas de lucha contra el alcohol ilícito y a la prevención del consumo excesivo en la sociedad. También está otra parte que tiene que ver con la capacitación de personas en desventaja, para darles una profesión.

— ¿Cómo un consumidor puede reconocer si una bebida alcohólica es ilegal?

— Primero, el sabor es astringente y nada agradable al paladar; el aroma es desagradable y muy volátil, se sale de la botella muy rápidamente; y muchas veces tiene residuos. Hay que fijarse también si el empaque o la botella están desgastados, no brillantes, si las cajas están maltratadas y los precintos abiertos. Nosotros le ponemos etiqueta al cuello de las botellas para prevenir, pero no es suficiente, porque ellos (los falsificadores) son muy hábiles.

Pérfil: Nombre: Eduardo Méndez
Cargo: Embajador para América Latina del Programa de Consumo Responsable de Diageo El venezolano obtuvo su título en Hotelería y Turismo en el Hotel Escuela de Caracas (Venezuela). Es además especialista en bebidas alcohólicas de la Lallemand & Alcohol University de Montreal (Canadá), especialista en Coaching Ontológico & Pedagogía del Instituto de Estudios Superiores de Administración de Caracas y comunicador para la salud de la Universidad de Illinois (Estados Unidos). Al momento se desempeña como director pedagógico de las venezolanas Fundación Corresponsables y Universidad Simón Bolívar, así como también de la mexicana Universidad del Valle de México. Es embajador del Programa de Consumo Responsable de Diageo.// La Razón

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